El resultado de la autopsia será clave para esclarecer el crimen registrado el lunes al mediodía en Villa Carmela. El fiscal Carlos Sale intenta determinar si se trató de un homicidio preterintencional, es decir, si el acusado tuvo intención de lesionar a la víctima, pero no de causarle la muerte. También busca establecer cuál fue el origen de la mortal pelea.
El lunes al mediodía, Carlos Ezequiel Romano Hardoy (40) dejó estacionado su automóvil sobre la ruta 315 para ingresar al asentamiento El Triángulo I. Algo ocurrió en el trayecto. Se cruzó con Mario Antonio “Choclito” Carrizo (23) y comenzaron a discutir. El más joven le aplicó un certero golpe de puño. El agredido cayó pesadamente al suelo y no volvió a levantarse. Murió en ese mismo momento.
La víctima era muy conocida en Tafí Viejo. Desde hace años se dedicaba a la venta ambulante de comida en esa ciudad. Sus familiares habrían comentado que Romano Hardoy tenía problemas de adicción y que podría haber concurrido a ese lugar para comprar estupefacientes.
Los pesquisas no descartan que una operación vinculada al consumo de drogas haya sido el desencadenante de la pelea. Los habitantes del barrio, por temor, prefieren no hablar. “Acá todos nos conocemos y sabemos muy bien qué pasa. Pero no podemos hablar porque algo malo nos puede pasar”, dijo Laura, una vecina que atendió a LA GACETA desde una ventana entreabierta.
Investigan la muerte de un hombre durante una pelea en Villa Carmela: hay un joven aprehendidoNuestro diario pudo reconstruir una de las hipótesis que manejan los investigadores. Al parecer, la víctima le debía dinero a uno de los vendedores de droga del barrio. Como no habría tenido recursos para pagarle, habría intentado comprar en otro punto de venta. “Choclito”, que sería un supuesto soldadito de ese vendedor, lo habría descubierto y le habría reclamado el pago de la deuda, situación que derivó en la discusión.
El representante del Ministerio Público evalúa la posibilidad de remitir una copia del expediente a la Unidad Fiscal de Narcomenudeo para que investigue una posible actividad de comercialización de drogas en ese sector de Villa Carmela.
“Y sería importante que alguien haga algo con estos delincuentes. Están todo el día vendiendo porquerías. Ahora, porque se murió una persona a metros del lugar, todos hablan. Es muy triste que tenga que pasar algo así para que reaccionen”, resumió Juan José García, que tiene familiares que residen en ese sector.
El proceso
Más allá del origen de la pelea, el fiscal Sale deberá analizar las circunstancias que provocaron el fallecimiento de Romano Hardoy. La víctima tenía colocado un implante coclear que podría haber agravado las consecuencias del golpe recibido. Además, en el lugar donde ocurrió el hecho las calles son de ripio y carecen de cordón cuneta, factores que también podrían haber incrementado las lesiones sufridas durante la caída.
Según la legislación argentina, el homicidio preterintencional es una figura penal que se configura cuando una persona tiene intención de causar lesiones, pero su accionar termina provocando la muerte de la víctima. Para que ello ocurra, el medio empleado no debe ser razonablemente apto para causar la muerte, como podría suceder con un simple golpe de puño.
La pena prevista para este delito va de uno a tres años de prisión, por lo que, en caso de condena, podría ser de cumplimiento condicional.